22 mar. 2012

Una crítica #1 al trato de la literatura juvenil

Si entras en cualquier librería y te diriges a la sección juvenil podrás ver, en primer lugar, que no está (normalmente) separada de la infantil. Normalmente se encuentra una al lado de otra y, en algunos casos, hasta mezclados. Sé que esto no es asunto de las editoriales, pero tampoco es mi intención criticar a las editoriales, lo que quiero es hacer ver mi visión del funcionamiento de la literatura juvenil en España. Vale, es cosa de los libreteros en este caso, pero ¿por que?

No toda la literatura juvenil es menospreciada o infravalorada como está ocurriedo últimamente. Clásicos como Alicia al país de las maravillas o La historia interminable son libros juveniles mundialmente reconocidos. Aún así hay una cierta desconfianza sobre la calidad de los libros juveniles, sobretodo si son de género fantástico ¿Cuándo empezó esto? Yo no recuerdo mucho pero la verdad es de que desde que tengo uso de razón por lo a que libros respeta, siempre. Esto equivaldría a decir desde que leí Laura Gallego (Memorias de Idhún) o Stephenie Meyer (Crepúsculo) que fue cuando empecé a ir a comprar los libros que leía yo misma.

Si bien el género juvenil no se puede considerar adulto (porque no lo es), tampoco se debería agrupar con el infantil, porque tampoco lo es. Nadie se le pasaría por la cabeza que un niño de tres años fuese a la misma clase en el colegio que uno de diecisiete ¿verdad? pues con la literatura pasa lo mismo. No podemos clasificar al genero juvenil con el infantil por la simple misma razón, no es lo mismo.

Este punto crea una grande influencia a muchos colegios que intentan evitar esta literatura juvenil actual haciendo a los alumnos de secundaria leer clásicos que a lo mejor no están a su nivel. Esto acabará creando que los jóvenes no les guste leer, pero en realidad lo que les pasa es que muchos han aburrido la lectura por el instituto o el colegio y por tanto, es culpa del sistema, no de los jóvenes (o no de todos). No puedes esperar a que un niño resuelva una ecuación de segundo grado sin saber sumar ni multiplicar, así que no puedes esperar que un niño pueda entender un clásico u otro libro complejo sin haber leído y aprendido a leer libros de más dificultad progresivamente.

Creo que debería ocurrir algo por que la gente cambiase un poco su forma de ver la literatura juvenil. Esto podría hacer que cambiaran muchas cosas. A lo mejor haría que se publicaran más novelas juveniles horrorosas (o no, porque entonces se tendría más criterio al ver que se publica o que no) pero a lo mejor los jóvenes empezarían a leer más.

Es solo un sueño, un deseo, pero también algo que alguien debería plantearse.

5 comentarios:

Lilian19 dijo...

Totalmente a favor respecto tu opinión.
No se dan cuenta de que libros atractivos para jóvenes, sencillos (por llamarlo de algún modo), pueden conseguir que muchos de ellos se aficionen a la lectura y a partir de ahí ya vendrán los clásicos y demás.
Es difícil que a un niño le guste leer tras leerse un libro de Dickens, por ejemplo. En cambio, puede que en una ''evolución normal de todo lector'' sí lo aprecie con el tiempo. Pero empezar de buenas a primeras con libros del estilo me parece que solo pueden lograr un efecto contrario: que el niño no quiera leer porque piense que todos los libro son estilo ''La celestina'', por ejemplo.

Respecto al género es cierto que está infravalorado y que sí lo entremezclan con la literatura infantil que nada tiene que ver. Creo que poco a poco debería romperse esa unión porque desde luego... ¡no tiene nada que ver!

iPensamientos de Patri dijo...

La verdad, no podría estar más de acuerdo contigo.
Creo que este género está infravalorado y no se toma tanto en cuenta. Eso no está bien, y lo digo por que así, como bien dices, los jóvenes no les gusta leer. Si en un instituto te ponen el Quijote, pero no eres un gran lector, no te gustará, aborrecerás la lectura y todo lo que piensas que conlleva. Personalmente a mi me pasó.
Recuerdo ir al instituto y leer grandes clásicos. La verdad, no terminaba nunca de leerlos, pues no me gustaban. Aborrecí la lectura, de tal manera que me pasé años sin coger un libro por pereza. Por fin, un día, intenté darle una oportunidad y fue cuando me di cuenta de que estaba equivocada, por que no me habían enseñado lo que era la literatura, para la edad que tenía. Una verdadera pena, la verdad.

Saludos!

Ayashi dijo...

Tienes toda la razón. En los colegios intentan atiborrarnos a clásicos y lecturas demasiado pesadas para ciertas edades, sin adaptar nunca esas lecturas obligadas.
Yo tuve suerte, en cierto modo. En mi casa siempre hubo mucho libro y muchas ganas de leer. Mi regalo cuando era niña eran colecciones de cuentos. Toda la vida se me animó a la lectura, así que aunque me desagradaban enormemente esos libros tan cansinos que me ponían en la escuela yo sabía que había mucho más allá que esos clásicos que aprendí a aborrecer a golpe de bofetada literaria.
No obstante, sé que muchos jóvenes potencialmente lectores se pierden todos los días gracias a eso, precisamente: a no querer (admitámoslo, esto es una cuestión de querer) adaptar las lecturas a cada edad.

PD: Cuando leí a alguien que dijo que en el colegio le habían puesto Crónicas de la Torre, de Laura Gallego, me morí de envidia. ¡Eso sí es una buena lectura cuando se está en el instituto, y no tochámenes como Últimas Tardes con Teresa!

Fernando Martínez dijo...

Buenos días.
Yo tengo una novela juvenil pendiente de publicación y estoy de acuerdo con lo que dices... De todas formas no he entrado aquí por eso, sino porque llevo un blog desde hace tiempo en el que cuelgo ilustraciones y microrelatos, y debido al reciente fallecimiento del gran ilustrador Moebius, he realizado una propuesta para todo bloguero al que le guste la fantasía y ecribir.
Os dejo enlace por si queréis rendirle tributo, gracias:
http://espiralesdetinta.blogspot.com.es/2012/03/moebius-la-estrella-polar-se-apaga.html

Anónimo dijo...

Perdoné que le moleste y perdoné que escriba aquí teniendo en cuenta que ha pasado más de un año, pero hay que ser un oligofrénico para pensar que el hecho de que en la escuela se lean los "clásicos" en vez de literatura juvenil tiene algo que ver con la clasificación de los volumenes en los estantes de las librerias.

¿Has pensado que si no te hacen leer literatura española en la clase de lengua y literatura española (valga la redundancia) no la leerías nunca? ¿Si tú ya lees ese tipo de literatura juvenil qué sentido tiene que te obliguen a leerla en clase? ¿Si no te enseñan la historia y la cultura española mediante sus clásicos que te van a enseñar?

Además el deber de que a ti te guste la lectura es de tus padres o de tu paso por el colegio; en un instituto no están para enseñarte lo bueno que es leer. Un último inciso, los clásicos están infravalorados por la gente joven, vale que leerse el Quijote es un poco tedioso, pero no todos los clásicos son así. Me dirás tú qué complejidad tiene leerse el Lazarillo, Las Leyendas de Becquer, o La Tía Tula. Si la juventud encuentra dificultad en leer tales cosas no es por complejidad, es por deformidad cerebral o alguna patología similar. Sin acritud.

Pido disculpas de nuevo por el tocho y está muy bien que leas, pero no te cabrees por nimiedades como la clasificación de los libros en las tiendas, ahí solo se preocupan por el mercado: por vender y ese tipo de factores. Eso no afecta a la calidad de un libro ya este puesto en literatura infantil, geopolítica bielorrusa o hagiografías auriseculares.

Pasen todos ustedes una feliz navidad y que los reyes magos les traigan muchos libros. ¡Un saludo!